¿NO ESTOY YO AQUÍ QUE SOY TU MADRE?
“SÁBELO, TEN POR CIERTO, HIJO MÍO EL MÁS PEQUEÑO, QUE YO SOY LA PERFECTA SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA, MADRE DEL VERDADERÍSIMO DIOS POR QUIEN SE VIVE, EL CREADOR DE LAS PERSONAS, EL DUEÑO DE LA CERCANÍA Y DE LA INMEDIACIÓN, EL DUEÑO DEL CIELO, EL DUEÑO DE LA TIERRA, MUCHO DESEO QUE AQUÍ ME LEVANTEN MI CASITA SAGRADA, EN DONDE LO MOSTRARÉ, LO ENSALZARÉ AL PONERLO DE MANIFIESTO: LO DARÉ A LAS GENTES EN TODO MI AMOR PERSONAL, EN MI MIRADA COMPASIVA, EN MI AUXILIO, EN MI SALVACIÓN: PORQUE YO EN VERDAD SOY VUESTRA MADRE COMPASIVA, TUYA Y DE TODOS LOS HOMBRES QUE EN ESTA TIERRA ESTÁIS EN UNO, Y DE LAS DEMÁS VARIADAS ESTIRPES DE HOMBRES, MIS AMADORES, LOS QUE A MÍ CLAMEN, LOS QUE ME BUSQUEN, LOS QUE CONFÍEN EN MÍ, PORQUE ALLÍ LES ESCUCHARÉ SU LLANTO, SU TRISTEZA, PARA REMEDIAR PARA CURAR TODAS SUS DIFERENTES PENAS, SUS MISERIAS, SUS DOLORES…". "ESCUCHA, PÓNLO EN TU CORAZÓN, HIJO MÍO EL MENOR, QUE NO ES NADA LO QUE TE ESPANTÓ, LO QUE TE AFLIGIÓ, QUE NO SE PERTURBE TU ROSTRO, TU CORAZÓN; NO TEMAS ESTA ENFERMEDAD NI NINGUNA OTRA ENFERMEDAD, NI COSA PUNZANTE, AFLICTIVA. ¿NO ESTOY AQUÍ, YO, QUE SOY TU MADRE? ¿NO ESTÁS BAJO MI SOMBRA Y RESGUARDO? ¿NO SOY, YO LA FUENTE DE TU ALEGRÍA? ¿NO ESTÁS EN EL HUECO DE MI MANTO, EN EL CRUCE DE MIS BRAZOS? ¿TIENES NECESIDAD DE ALGUNA OTRA COSA?. QUE NINGUNA OTRA COSA TE AFLIJA, TE PERTURBE; …” Palabras de Nuestra Señora de Guadalupe a San Juan Diego, tomadas del Nican Mopohua.

viernes, 18 de septiembre de 2015

QUE LA IGLESIA SEA MADRE Y NO UNA ASOCIACIÓN RÍGIDA, PIDIÓ EL PAPA

El Papa Francisco celebra la misa matutina a la que asiste un pequeño grupo de fieles en la capilla de la Casa de Santa Marta - OSS_ROM
15/09/2015 09:03

(RV).- “La Iglesia es madre”, no “una asociación rígida” que, al final, se vuelve “huérfana”. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, en la que, al igual que ayer, también participaron los nueve Cardenales consejeros, quienes hasta mañana mantienen reuniones con el Santo Padre.

En su homilía el Pontífice subrayó que, al igual que la Virgen María, la Iglesia debe tener esa “maternidad” que se expresa en las actitudes de humildad, bondad, perdón y ternura.

“Hijo, he aquí a tu Madre”. El Papa Francisco desarrolló su homilía a partir de la palabra extraordinaria que Jesús dirige desde la Cruz “al discípulo que Él amaba y a María”. En efecto, al comentar el Evangelio del día, el Santo Padre subrayó que “no se puede pensar en María sin pensar en ella como madre”.
Jesús no nos deja huérfanos, tenemos una Madre que nos protege

Al mismo tiempo – prosiguió diciendo el Papa Bergoglio – “su maternidad se ensancha en la figura de aquel nuevo hijo, se ensancha a toda la Iglesia y a toda la humanidad”:

“En este tiempo en el que, no sé si es el sentido principal, pero en el que hay un gran sentido en el mundo de orfandad, (es) un mundo huérfano, esta Palabra tiene gran importancia, la importancia de que Jesús nos dice: ‘No los dejo huérfanos, les doy una madre’. Y esto también es nuestro orgullo: tenemos una madre, una madre que está con nosotros, nos protege, que nos acompaña, que nos ayuda, también en los tiempos difíciles, en los momentos feos”.

QUE LA IGLESIA SEA MADRE TIERNA Y NO UNA ASOCIACIÓN SIN CALOR HUMANO
Los monjes rusos – recordó el Santo Padre – dicen que “en los momentos de las turbulencias espirituales debemos ir debajo del manto de la Santa Madre de Dios” y de este modo, la madre “nos acoge y nos protege y cuida de nosotros”. Pero “esta maternidad de María – prosiguió afirmando el Papa  – podemos decir que va más allá de Ella, es contagiosa”. De la maternidad de María, viene una segunda maternidad, la “maternidad de la Iglesia”:

“La Iglesia es madre. Es nuestra ‘santa madre Iglesia, la que nos genera en el Bautismo, nos hace crecer en su comunidad y tiene esas actitudes de maternidad, mansedumbre, bondad: la Madre María y la madre Iglesia saben acariciar a sus hijos, dan ternura. Pensar en la Iglesia sin esta maternidad es pensar en una asociación rígida, una asociación sin calor humano, huérfana”.

SIN MATERNIDAD, QUEDA SÓLO RIGIDEZ Y DISCIPLINA

“La Iglesia es madre y nos recibe a todos nosotros como madre:
María madre, la Iglesia madre”, una maternidad que “se expresa en las actitudes de humildad, de acogida, de comprensión, de bondad, de perdón y de ternura”:
“Y donde hay maternidad y vida, hay vida, hay alegría, hay paz, se crece en paz. Cuando falta esta maternidad sólo queda la rigidez, aquella disciplina, y no se sabe sonreír. Una de las cosas más bellas y humanas es sonreír a un niño y hacerlo sonreír”.

“Que el Señor  – concluyó el  Papa Francisco su homilía – nos haga sentir también  hoy cuando Él otra vez se ofrece al Padre por nosotros: ‘Hijo, ¡he aquí a tu madre!’”.

(María Fernanda Bernasconi - RV).

No hay comentarios:

Publicar un comentario