¿NO ESTOY YO AQUÍ QUE SOY TU MADRE?
“SÁBELO, TEN POR CIERTO, HIJO MÍO EL MÁS PEQUEÑO, QUE YO SOY LA PERFECTA SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA, MADRE DEL VERDADERÍSIMO DIOS POR QUIEN SE VIVE, EL CREADOR DE LAS PERSONAS, EL DUEÑO DE LA CERCANÍA Y DE LA INMEDIACIÓN, EL DUEÑO DEL CIELO, EL DUEÑO DE LA TIERRA, MUCHO DESEO QUE AQUÍ ME LEVANTEN MI CASITA SAGRADA, EN DONDE LO MOSTRARÉ, LO ENSALZARÉ AL PONERLO DE MANIFIESTO: LO DARÉ A LAS GENTES EN TODO MI AMOR PERSONAL, EN MI MIRADA COMPASIVA, EN MI AUXILIO, EN MI SALVACIÓN: PORQUE YO EN VERDAD SOY VUESTRA MADRE COMPASIVA, TUYA Y DE TODOS LOS HOMBRES QUE EN ESTA TIERRA ESTÁIS EN UNO, Y DE LAS DEMÁS VARIADAS ESTIRPES DE HOMBRES, MIS AMADORES, LOS QUE A MÍ CLAMEN, LOS QUE ME BUSQUEN, LOS QUE CONFÍEN EN MÍ, PORQUE ALLÍ LES ESCUCHARÉ SU LLANTO, SU TRISTEZA, PARA REMEDIAR PARA CURAR TODAS SUS DIFERENTES PENAS, SUS MISERIAS, SUS DOLORES…". "ESCUCHA, PÓNLO EN TU CORAZÓN, HIJO MÍO EL MENOR, QUE NO ES NADA LO QUE TE ESPANTÓ, LO QUE TE AFLIGIÓ, QUE NO SE PERTURBE TU ROSTRO, TU CORAZÓN; NO TEMAS ESTA ENFERMEDAD NI NINGUNA OTRA ENFERMEDAD, NI COSA PUNZANTE, AFLICTIVA. ¿NO ESTOY AQUÍ, YO, QUE SOY TU MADRE? ¿NO ESTÁS BAJO MI SOMBRA Y RESGUARDO? ¿NO SOY, YO LA FUENTE DE TU ALEGRÍA? ¿NO ESTÁS EN EL HUECO DE MI MANTO, EN EL CRUCE DE MIS BRAZOS? ¿TIENES NECESIDAD DE ALGUNA OTRA COSA?. QUE NINGUNA OTRA COSA TE AFLIJA, TE PERTURBE; …” Palabras de Nuestra Señora de Guadalupe a San Juan Diego, tomadas del Nican Mopohua.

domingo, 6 de diciembre de 2020

SIGNIFICADO DEL ÁRBOL DE NAVIDAD

La costumbre de colocar en los hogares cristianos un árbol adornado, durante las fiestas de Navidad, es recomendable, ya que este árbol puede recordar a los fieles que Cristo, nacido por nosotros en Belén, es el verdadero Árbol de la Vida, árbol del que fue separado el hombre a causa del pecado de Adán.

 Conviene, pues, invitar a los fieles a que vean en este árbol, lleno de luz, a Cristo, luz del mundo, que con su nacimiento nos conduce a Dios que habita en una luz inaccesible.

 La bendición de este árbol la hará, ordinariamente, el padre o la madre al iniciarse las fiestas de Navidad y en ella conviene que participen todos los miembros de la familia.

 

EL ÁRBOL mismo nos trae a la memoria el árbol del Paraíso (cf. Gn 2, 9 - 17) de cuyo fruto comieron Adán y Eva desobedeciendo a Dios. El árbol entonces nos recuerda el origen de nuestra desgracia: el pecado. Y nos recuerda que el niño va a nacer de Santa María es el Mesías prometido que viene a traernos el don de la reconciliación.

 

LAS LUCES,  nos recuerdan que el Señor Jesús es la luz del mundo que ilumina nuestras vidas, sacándonos de las tinieblas del pecado y guiándonos en nuestro peregrinar hacia la Casa del Padre.

 

LA ESTRELLA.  Al igual que en Belén hace dos mil un años una estrella se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño Jesús, con María su Madre, causando este acontecimiento una gran alegría en los Reyes Magos (ver Mt 2, 9 - 10). Hoy una estrella corona nuestro árbol recordándonos que el acontecimiento del nacimiento de Jesús ha traído la verdadera alegría a nuestras vidas.

 

LOS REGALOS, colocados a los pies del árbol simbolizan aquellos dones con los que los reyes magos adoraron al Niño Dios. Además nos recuerdan que tanto amó Dios Padre al mundo que le entregó (le regaló) a su único hijo para que todo el que crea en Él tenga vida eterna

BENDICIÓN DE LA CORONA DE ADVIENTO EN FAMILIA

 ORACIÓN CON LA CORONA DE ADVIENTO
Las lecturas se pueden repartir de antemano entre la familia pero es significativo que la cabeza del hogar tome las lecturas principales

PRIMERA SEMANA

Todos hacen la señal de la cruz

Guía:    "Nuestro auxilio es en el nombre del Señor"
Todos: "Que hizo el cielo y la tierra"
Guía: "En los días de adviento, recordamos nuestra espera en la liberación del Señor. Siempre necesitamos Su salvación. En torno a esta corona recordaremos su promesa.

LECTURA DEL PROFETA  ISAÍAS  9:1-2
El pueblo que andaba a oscuras  vio una luz grande. Los que vivían en tierra de sombras una luz brilló sobre ellos. Acrecentaste el regocijo, hiciste grande la alegría. Alegría por tu presencia, cual la alegría en la siega, como se regocijan repartiendo botín.  
Palabra de Dios
Todos: "Te alabamos Señor".

Guía: ROMANOS 13, 11-12.
"Ya es hora de despertaros del sueño, porque ahora nuestra salvación está más cerca  que cuando empezamos a creer. La noche está avanzada, el día se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechémonos con las armas de la luz"

BENDICIÓN DE LA CORONA

Guía: Bendícenos Señor y a esta corona de adviento.
Guía: "Señor Dios nuestro, te alabamos por tu Hijo Jesucristo:
Él es Emmanuel, la esperanza de los pueblos, La sabiduría  que nos enseña y guía, El Salvador de todas las naciones.
 Señor Dios que tu bendición descienda sobre nosotros al encender las velas de esta corona.
 Que la corona y su luz sean un signo de la promesa del Señor que nos trae salvación.
 Que venga pronto y sin tardanza.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor
.
Todos: "amen".
SE ENCIENDE LA PRIMERA VELA
Guía: "Bendigamos al Señor"
Todos  hacen la señal de la cruz mientras dicen: "Demos gracias a Dios".
Recordamos a la virtud de la Fe.
La Anunciación
La Virgen María, como el pueblo judío, esperaba la venida del Salvador, rezaba, leía, meditaba y guardaba las Sagradas Escrituras en su corazón.
Nosotros nos preparamos para dar nuestro "Si" unidos a María en la Anunciación.
Tiempo de silencio  / Tiempo de intercesión
Rezar Padre Nuestro  /  Ave María.

ORACIÓN FINAL:
"Dios todopoderoso, aviva en tus fieles, al comenzar el Adviento, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompañados por las buenas obras, para que, colocados un día a su derecha, merezcan poseer el reino eterno. 
Por nuestro Señor Jesucristo.

Todos: "Amén".

PREPARÁNDONOS PARA LA NAVIDAD … ORIGEN DE LA CORONA O GUIRNALDA DE ADVIENTO:

Es uno de los símbolos litúrgicos de este tiempo.

La CORONA DE ADVIENTO tiene su origen en una tradición pagana europea;  es un símbolo tradicional de Alemania difundido por todo el mundo, que consistía en prender velas durante el frio y la oscuridad de diciembre,  colectaban coronas de ramas verdes y encendían fuegos como señal de esperanza en la venida de la primavera, representaba el ruego al dios sol para que regresara con su luz y calor durante el invierno.

Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas, tomando como fundamento el texto bíblico de San Juan 8, 12 (“Yo Soy la Luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas …”);  siendo Jesucristo, entonces  el origen de la vida y la Luz Espiritual, adoptaron este símbolo para expresar y vivir su fe en torno a la persona del Mesías, partiendo así de sus propias costumbres les enseñaron la Fe católica;  por lo tanto, la CORONA DE ADVIENTO no representa una concesión al paganismo sino, al contrario, es un ejemplo de la cristianización de la cultura. Lo viejo ahora toma un nuevo y pleno contenido en Cristo. El vino para hacer todas las cosas nuevas (Apo 21,5).

 Los cristianos supieron apreciar ésta enseñanza de Jesús:
 «Yo Soy la Luz del mundo; el que me siga no
caminará en la oscuridad, sino que tendrá la Luz de la vida.». Así, pues, La Luz que prendemos en la oscuridad del invierno nos recuerda a Cristo que vence la oscuridad.
Nosotros, unidos a Jesús, también somos Luz: Mateo 5,14 «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte."
  
En el siglo XVI católicos y protestantes alemanes utilizaban este símbolo para celebrar el ADVIENTO: Aquellas costumbres primitivas contenían una semilla de verdad que ahora podía expresar la verdad suprema: Jesús es la luz que ha venido, que está con nosotros y que vendrá con gloria. Las velas anticipan la venida de la luz en la Navidad: Jesucristo.

PREPARÁNDONOS PARA LA NATIVIDAD DEL SEÑOR … BENDICIÓN DEL PESEBRE, BELÉN O NACIMIENTO

RITO DE BENDICIÓN DEL PESEBRE

1) Invocación inicial:

Guía: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Todos: Amén.

2) Introducción:

Guía: Alabemos y demos gracias al Señor, que tanto amó al mundo que le entregó a su propio Hijo.

Todos: Bendito seas por siempre, Señor.

Guía: Durante estos días tan especiales de Adviento y Navidad, vamos a contemplar el significado de este nacimiento colocado en nuestro hogar y meditaremos el gran amor del Hijo de Dios, que siendo Dios inmenso, quiso hacerse pequeñito para habitar en medio de nosotros y mostrarnos el camino de la Vida. Pidamos, pues, a Dios, que el misterio que representa el pesebre que nuestras manos han preparado, sea vivido intensamente por nuestros corazones y nos haga crecer en la fe en el Hijo de Dios.

3) Lectura de la Palabra de Dios:

Uno de los presentes lee el siguiente texto del Evangelio de San Lucas (Lc 2, 1-7):

Por aquellos días salió un decreto de César Augusto para que se hiciera un censo del mundo entero. Este primer censo tuvo lugar siendo Quirino gobernador de Siria. Y todos iban a empadronarse, cada cual a su ciudad. También José, por ser de la casa y familia de David, subió desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Estando ellos allí, le llegó a ella el tiempo del alumbramiento y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, por no haber sitio para ellos en la posada.

Después de la lectura se puede hacer algún canto navideño apropiado.

4) Preces:

Guía: En este momento en que nos hemos reunido toda la familia para la bendición del nacimiento, dirijamos nuestros corazones y nuestra oración a Cristo, Hijo de Dios vivo, que quiso ser también hijo de una familia humana; y digámosle:

Todos: Por tu nacimiento, Señor, protege a nuestras familias y a nuestro pueblo.

Guía: Tú que amaste y fuiste amado por tus padres en la Sagrada Familia de Nazareth, afianza a nuestra familia en el amor y la concordia. Oremos al Señor.

Todos: Por tu nacimiento, Señor, protege a nuestras familias y a nuestro pueblo.

Guía: Tú que naciste en un humilde establo, infunde tu Espíritu a nuestro pueblo para que nuestro amor y nuestra solidaridad se manifieste de manera particular con los más pobres y los que sufren. Oremos al Señor.

Todos: Por tu nacimiento, Señor, protege a nuestras familias y a nuestro pueblo.

Guía: Tú que has dado parte de tu gloria a María y a José, admite a nuestros familiares, que en otros años celebraban las fiestas de Navidad con nosotros, en tu familia eterna. Oremos al Señor.

Se hacen peticiones libres.

5. Oración de Bendición:

Guía: Señor Dios, Padre nuestro, que tanto amaste al mundo que nos entregaste a tu Hijo único, nacido de María la Virgen, dígnate bendecir este nacimiento y a la familia cristiana que está aquí presente, para que las imágenes que representan el episodio de tu nacimiento en Belén de Judá, nos ayuden a profundizar en la gratitud y la fe. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo amado, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.

Todos: Amén.

PREPARÁNDONOS PARA LA NAVIDAD … HISTORIA DEL PESEBRE NACIMIENTO O BELÉN

Los Belenes, Pesebres o Nacimiento navideño consisten en la representación del nacimiento de Jesús, mediante una maqueta de Belén y sus alrededores, en la que las figuras principales son el establo en donde nació Jesús, la Sagrada Familia, los animales y los pastores, también los 3 reyes magos y una estrella con una estela que también suele colocarse  en lo alto del árbol de Navidad.

La palabra pesebre denomina exactamente esa especie de cajón generalmente de madera en que se les echa la comida a los animales. En uno de esos cajones es donde puso la Virgen a su hijo recién nacido, porque al no tener sitio en la posada, tuvieron que guarecerse ella y san José en una cueva de la montaña, de esas que aprovechan los pastores como cobijo para ellos y sus rebaños. "Y dio a luz a su hijo primogénito, y le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, por no haber sitio para ellos en el mesón" (Lucas 2, 7).

Cuenta la historia que el pesebre como lo conocemos hoy día fue inventado por San Francisco de Asís. Francisco era famoso por la vida que llevaba, hablaba del Evangelio con tanto entusiasmo que la gente y hasta los animales lo escuchaban atentos. En el año 1219, luego de haber formado una nueva congregación religiosa basada en la pobreza absoluta, partió a Oriente y pudo visitar los lugares donde estuvo Jesús.

El recuerdo más intenso de aquel viaje fue la gruta de Belén, donde el Señor quiso nacer en la pobreza más grande. Un día, un hombre rico, llamado Juan le preguntó a Francisco qué debía hacer para imitar a Jesús. Francisco le dijo que se preparara para la NAVIDAD, y así este hombre hizo construir un establo y ordenó que llevaran heno, un buey y un asno. una representación simbólica de la escena del nacimiento, mediante un pesebre (sin niño)  basándose en la tradición cristiana y los Evangelios apócrifos, así como en la lectura de Isaías: "Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo. Israel no conoce, mi pueblo no discierne" (Is. 1,3). Así la noche de Navidad de 1223, muchos pastores y gente pobre fueron a la gruta que Juan había preparado para Francisco.

Allí, con el permiso del Papa, Francisco celebró la Santa misa. La emoción fue tal que Francisco se sintió él mismo un niño y comenzó a balbucear como uno de ellos. Entonces pudo verse dentro del pesebre un niño hermosísimo dormido, al que Francisco, sosteniéndolo en sus brazos, intentaba despertar de su sueño.

Entre testigos del milagro muchas eran personas dignas de Fe y así se divulgó la noticia por todo el mundo. De aquel milagro, muchos obtuvieron beneficios espirituales y corporales: algunos se convirtieron, otros utilizaron el heno del pesebre y lo utilizaron como medicina para curar enfermedades y una mujer con los dolores de un parto difícil encontró fuerza y nació un niño y fue fiesta en toda la casa.

sábado, 5 de diciembre de 2020

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE CON APARICIONES EMPERATRIZ DE AMÉRICA PATRONA DE LAS VOCACIONES PRIMER DÍA, 03 DE DICIEMBRE

 “Por la señal + de la Santa Cruz, de nuestros + enemigos, líbranos Señor + Dios Nuestro. En el Nombre + del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”.

  ACTO DE CONTRICIÓN:

 Nos ponemos en presencia de Dios y para que la oración llegue al Cielo, pedimos humildemente perdón al Señor por nuestras faltas (silencio…) y decimos:

 “Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón por haberos ofendido – Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí – pero mucho más me pesa – porque pecando ofendí a un Dios tan bueno – y tan grande como Vos. – Antes querría haber muerto que haberos ofendido, y propongo firmemente  no pecar más – y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén”.

ORACIÓN INICIAL

 h Virgen de Guadalupe, Madre de Dios y Madre nuestra, que te dignaste hablar a tu siervo Juan Diego con estas tiernas palabras: “Hijito mío, que no se turbe tu corazón... No temas... ¿No estoy aquí Yo que soy tu Madre? ¡No estás acaso bajo mi protección y amparo?”  Llenos, pues de confianza con estas palabras venimos hoy a tus plantas para pedirte que nos concedas todas  las gracias que necesitamos y que deseamos obtener de tu bondad en esta novena.

 REFLEXIÓN

 El sábado 9 de diciembre de 1531 iba Juan Diego, como de costumbre, desde Cuauhtitlán a Tlaltelolco, cerca de la ciudad de México, para asistir a la misa sabatina de la Inmaculada y también a la doctrina que se impartía en el templo ahí establecido.  Al pasar muy de madrugada por el cerrillo llamado Tepeyac oyó de pronto un coro de cantos muy suaves y deleitosos, como  venidos de otro mundo y, en seguida, una voz melodiosa que le llamaba afectuosamente: “Juanito, Juan Dieguito”... Corrió inmediatamente hacia el lugar de donde parecía salir la voz.  Y allí estaba.  Era la Virgen María que venía de parte de Dios, con un mensaje para nuestro pueblo y que Juan Diego fue el primero en recibir con fe y amor.  Dios sigue llamándonos también a nosotros por  medio de la Virgen de Guadalupe.  Respondamos con generosidad  a su llamado.

 ACLAMACIONES A LA VIRGEN DE GUADALUPE

Aclamemos con amor a nuestra Madre de Guadalupe  pidiéndole  también  su ayuda:

 -Bendita seas, oh Virgen de Guadalupe, porque nos regalaste tu propia imagen y quisiste quedarte con nosotros para ser nuestro modelo y conducirnos a Cristo, Camino, Verdad y Vida para todos los hombres.- Ave María.

 -Bendita seas, oh Virgen de Guadalupe, porque quisiste quedarte en medio de nosotros para demostrarnos todo tu amor y compasión y ser nuestro auxilio y defensa en todas nuestras necesidades.- Ave María.

 -Bendita seas, oh Virgen de Guadalupe, porque quisiste quedarte con nosotros para ser nuestra piadosa Madre, oír nuestros lamentos y remediar todas nuestras miserias, penas y dolores.-  Ave María.

SÚPLICA FINAL

Oh Virgen de Guadalupe, “Madre del verdadero Dios por quien se vive”, aquí estamos a tus pies para recordarte una vez más la gran promesa que hiciste a tu siervo Juan Diego de escuchar siempre nuestras súplicas y remediar todas nuestras necesidades.  Te rogamos pues, Madre nuestra, que seamos fieles a nuestra fe y la vivamos; que en cada uno de nosotros reine  siempre  Cristo  y  lo  sigamos;  que haya paz en nuestras familias; que puedan ver la eficacia de tu misericordia  todos  los  que, en  medio de  sus  sufrimientos, se encomiendan a Ti; que imitemos fielmente todas tus virtudes; que crezca constantemente nuestro amor y confianza en Ti; y que, por fin, nos alcances de Dios lo que especialmente queremos conseguir de tu bondad en esta  novena.   Así sea

viernes, 10 de julio de 2020

BREVE HISTORIA DE LA DEVOCIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN


 El Carmelo es una cadena montañosa de Israel que, partiendo de la región de Samaria, acaba por hundirse en el Mar Mediterráneo, cerca del puerto de Haifa.
Todas las montañas palestinas tienen sus recuerdos teofánicos (es decir de las manifestaciones de Dios), que las convierten en cumbres sagradas y místicas.

La advocación de la VIRGEN MARÍA, conocida como NUESTRA SEÑORA DE MONTE CARMELO, es conocida más comúnmente como la  VIRGEN DEL CARMEN y su denominación procede del llamado Monte Carmelo, nombre que deriva de la palabra Karmel o Al-Karem y que se podría traducir como 'jardín'.

Según tradición carmelita, el día de Pentecostés, ciertos    piadosos varones, que habían seguido la traza de vida de los Profetas Elías y Eliseo, abrazaron la fe cristiana; siendo ellos los primeros que levantaron un templo a la VIRGEN MARÍA en la cumbre del Monte Carmelo, en el lugar mismo desde donde Elías viera la nube, que figuraba la fecundidad de la Madre de Dios (1 Reyes 18, 44).

Estos religiosos se llamaron Hermanos de Santa María del Monte Carmelo, y pasaron a Europa en el siglo XIII, con los Cruzados, aprobando su regla Inocencio IV en 1245, bajo el generalato de San Simón Stock.

El 16 de julio de 1251, la Virgen María se apareció a ese su fervoroso servidor, y le entregó el hábito que había de ser su signo distintivo. Inocencio bendijo ese hábito y le otorgó varios privilegios, no sólo para los religiosos de la Orden, sino también para todos los Cofrades de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Llevando éstos el escapulario, que es la reducción del que llevan los Carmelitas, participan de todos los méritos y oraciones de la Orden y pueden esperar de la Santísima Virgen verse pronto libres del Purgatorio, si hubieran sido fieles en observar las condiciones impuestas para su uso.


CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN


El devoto de la VIRGEN DEL CARMEN procurará cada día -cuando mejor pueda- hacer esta consagración a su Madre:

"!Oh, María, Reina y Madre del Carmelo!
Vengo hoy a consagrarme a Ti, pues toda mi vida es como un pequeño tributo por tantas gracias y beneficios como he recibido de Dios a través de tus manos.
Y porque Tú miras con ojos de particular benevolencia a los que visten tu Escapulario, te ruego que sostengas con tu fortaleza mi fragilidad, ilumines con tu sabiduría las tinieblas de mi mente y aumentes en mi la fe, la esperanza y la caridad, para que cada día pueda rendirle el tributo de mi humilde homenaje.

El santo Escapulario atraiga sobre mí tus miradas misericordiosas, sea para mi prenda de tu particular protección en las luchas de cada día y constantemente me recuerdes el deber de pensar en Ti y revestirme de tus virtudes.

De hoy en adelante me esforzaré por vivir en suave unión con tu espíritu, ofrecerlo todo a Jesús por tu medio y convertir mi vida en imagen de tu humildad, caridad, paciencia, mansedumbre y espíritu de oración.

¡Oh, Madre amabilísima! Sostenme con tu amor indefectible, a fin de que a mí, pecador indigno, me sea concedido un día cambiar tu escapulario por el eterno vestido nupcial y habitar contigo y con los santos del Carmelo en el reino de tu Hijo".
Amén

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN


NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Y LAS ALMAS DEL PURGATORIO


 Según las Sagradas Escritura, el único SALVADOR Y REDENTOR ES JESUCRISTO, pero no de las ánimas del purgatorio, sino de los vivos que lo acepten y reciban como su Señor y acepten su obra en la cruz.

 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Juan 3:16

Pero, la VIRGEN DEL CARMEN prometió liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al cielo, creencia que ha sido respaldada por los Pontífices. La iconografía principal de la Virgen la muestra portando dicho escapulario.

Por lo tanto, no podemos pasar por alto al ESCAPULARIO DE LA VIRGEN DEL CARMEN, porque es gracias a él que muchas almas, que se encuentran en el Purgatorio, se salvaron de la condenación eterna, según las promesas de la VIRGEN DEL CARMEN a SAN SIMÓN STOCK, sexto superior general de la Orden religiosa Carmelita durante los años 1245-1265[1], inglés, hombre de gran santidad y devoción, ante serias dificultades de la Orden, San Simón suplicaba diariamente la protección de María. Su oración fue escuchada, y “se le apareció la Bienaventurada VIRGEN, acompañada de una multitud de Ángeles, llevando en sus benditas manos el escapulario de la Orden y diciendo estas palabras:

“ÉSTE SERÁ PRIVILEGIO PARA TI Y TODOS LOS CARMELITAS; QUIEN MURIERE CON ÉL, NO PADECERÁ EL FUEGO ETERNO, ES DECIR, EL QUE CON ÉL MURIERE SE SALVARÁ”[2].

 La fecha y lugar de la aparición no se conocen con seguridad. Se habla de Londres, el 16 de julio de 1251. Siempre dentro del generalato de San Simón y antes de 1252, pues el 13 de enero de este año EL PAPA INOCENCIO IV emite la BULA "EX PARTE DILECTORUM" donde defiende a la Orden de los Carmelitas en este tema.
Sesenta y dos años después (1314), NUESTRA SEÑORA se apareció al PAPA JUAN XXII, que recogió sus palabras en la BULA "SACRATISSIMO UTI CULMINE" también llamada BULA SABATINA (3.III.1322):

“Si entre los religiosos o cofrades de esta orden hubiese algunos que al morir tengan que purgar sus pecados en la cárcel del purgatorio, yo, que soy la MADRE DE LA MISERICORDIA, descenderé al purgatorio el primer sábado después de su muerte, y lo libraré para conducirlo al Monte Santo de la Vida Eterna”.

¿Cuáles son las condiciones para recibir éste privilegio?

1.   Tener impuesto el escapulario. (Basta hacerlo una sola vez).
2.   Llevarlo puesto. Puede sustituirse por una medalla. (Lo comentaremos).
3.   Tanto la medalla como el escapulario deben estar bendecidos.
4.   Devoción a María; procurar imitarla; desear ser buenos hijos suyos. El escapulario son dos trocitos de tela que simbolizan una vestimenta. Y quien viste el hábito de María debe vivir como Ella, ejercitando las virtudes cristianas. De modo que el hábito-vestido vaya unido al hábito-virtud.
5.   Guardar la castidad propia de su estado. (La confesión recupera la situación perdida).
6.   Rezar el oficio parvo de nuestra Señora. Este rezo puede sustituirse por la abstinencia de carne los miércoles y sábados.

También se mencionan otras posibles sustituciones:

7.   El rezo del oficio divino
8.   O el rezo del Santo Rosario,
9.   O incluso hasta simplemente cinco o tres avemarías.

10.               Y por supuesto, asistir a la Eucaristía dominical, ojalá todos los días o cuando se pueda en la semana.
Tomado de la web  ángeles y santos

NOVENA BREVE A LA VIRGEN DEL CARMEN


ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

Te suplicamos, Señor, que la poderosa intercesión de la Virgen María, en su
advocación del Monte Carmelo, nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo, Monte de Salvación, que Vive y Reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.  Amén
.

Se dice la INTENCIÓN PERSONAL DE LA NOVENA

Se reza un PADRENUESTRO, un AVE MARÍA y un GLORIA

Se dice la ORACIÓN FINAL

Te suplicamos, Señor, que la poderosa intercesión de la Santísima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Día Primero

REFLEXIÓN DEL DÍA
Cómo empezó esta devoción. Hallándose San Simón Stock, carmelita inglés y General de la Orden de Carmelitas, en Londres el año 1251, el día 16 de julio, fue favorecido con la celestial aparición de la Santísima Virgen, quien, rodeada de innumerables ángeles y brillando con esplendores de cielo, le promete una singular benevolencia y protección a él y a su Orden, en prenda de lo cual le da el Escapulario del Carmen, diciendo: Recibe, amado hijo, el Escapulario de tu Orden, señal de mi confraternidad, privilegio para ti y para todos los carmelitas; todo el que muera con él se librará del fuego eterno. He aquí la señal de salvación,
salvación en los peligros, alianza de paz y de pacto sempiterno. El Papa Benedicto XIV dice: Creemos verdadera la visión y juzgamos que como tal debe ser admitida por todos.

Día Segundo

REFLEXIÓN DEL DÍA
Condiciones del santo Escapulario. Varios son los requisitos para obtener los privilegios del santo Escapulario: 1. Recibirlo de mano de un sacerdote autorizado para ello. 2. Ser inscrito en la Cofradía del Carmen. Se queda inscrito por el mismo hecho de imponérselo el sacerdote autorizado. 3º Llevarlo puesto en vida, y morir con el santo Escapulario puesto. No se crea, con todo, que por el solo hecho de llevar el Escapulario, sin hacer otra cosa, ni cooperar con nuestras buenas obras, se ha de salvar uno. Oigamos lo que dice San Simón  Stock: Hermanos, esforzaos en asegurar tu salvación con buenas obras y nunca desfallezcáis.

DIA TERCERO

REFLEXIÓN DEL DÍA
El Concilio Vaticano II y esta devoción. El número 67 de la Constitución sobre la Iglesia, del Concilio Vaticano II, dice: El Sacrosanto Sínodo enseña y en particular exhorta al mismo tiempo a todos los hijos de la Iglesia a que cultiven generosamente el culto, sobre todo, litúrgico, hacia la Bienaventurada Virgen, como también estimen mucho las prácticas y ejercicios de piedad hacia Ella, recomendados en el curso de los siglos por el Magisterio de la Iglesia.
El Papa Pablo VI, comentando este número de la Constitución de la Iglesia decía:
Entre las que creemos se han de contar el Rosario Mariano y el uso devoto del Escapulario del Carmen. (Congreso Mariano de Santo Domingo, 2-II-1965).

DÍA CUARTO

REFLEXIÓN DEL DÍA
El Privilegio sabatino. La Santísima Virgen en el año 1314 se apareció al Papa Juan XXII, diciéndole estas consoladoras palabras: Quiero que favorezcas a mi Orden de los Carmelitas, y les anuncies, conforme yo lo he alcanzado en el cielo, que los religiosos de ella, o los que por devoción entraren en mi Cofradía del Carmen, llevando puesto el Escapulario, guardando castidad conforme a su estado, y rezando el Oficio divino, o los que no saben leer, absteniéndose de comer de carne los miércoles y los sábados… Yo como Madre de Misericordia, con mis ruegos, oraciones, méritos y protección especial, les ayudaré para que, libres cuanto antes de sus penas, especialmente el sábado inmediato a la muerte de cada uno, sean trasladadas sus almas a la bienaventuranza.

DIA QUINTO

REFLEXIÓN DEL DÍA
El testimonio de los Romanos Pontífices. El Papa Juan XXII promulgó este favor del privilegio sabatino en la Bula llamada Sabatina, el día 3 de marzo de 1322; el Papa Paulo V, por decreto del 20 de enero de 1613, permitió a todos los religiosos Carmelitas predicar públicamente el favor revelado a Juan XXII: Se permite –dice el Decreto- a los padres carmelitas predicar al pueblo cristiano que puede piadosamente creer en la ayuda a las almas de los hermanos y cofrades muertos en caridad, que vistieron el hábito en la vida y guardaron castidad según su estado… que la Santísima Virgen ha de ayudarles con sus continuas
intercesiones, piadosos ruegos y méritos y protección especial después de su muerte, principalmente en el día del sábado, día que la Iglesia tiene consagrado a la Santísima Virgen. También San Pío X hace mención a este privilegio.

DIA SEXTO

REFLEXIÓN DEL DÍA
La Medalla Escapulario. Su Santidad Pío X, en el decreto que dio por medio del Santo Oficio (16-XII-1910), dijo: 1. Los fieles pueden suplir, una vez hecha la imposición del Escapulario, el Escapulario por una Medalla de metal que lleve por un lado la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y por el otro una imagen de la Santísima Virgen. 2. Equivale la Medalla en todo al Escapulario: favores espirituales, privilegios indulgencias, incluso el privilegio sabatino. 3. La medalla debe bendecirse - con una cruz es suficiente por un sacerdote facultado -, y en caso de pérdida o echada perder, la que la sustituya requiere la misma
bendición que la primera (no nueva imposición del escapulario). Los escapularios no necesitan nueva bendición en caso de pérdida o deterioro. 4.  Con una sola bendición pueden bendecirse varias medallas.

DIA SÉPTIMO

REFLEXIÓN DEL DÍA
Resumen de las obligaciones para el Escapulario o Medalla. De acuerdo con los documentos citados en estos días y otros, estas son las condiciones del santo Escapulario o de la Medalla-Escapulario: 1. Tener impuesto el Escapulario y llevarlo habitualmente. No debe quitarse nunca. 2. Guardar castidad conforme al estado de cada uno. 3. El rezo del Oficio Divino, o el Oficio Parvo, o siete Padrenuestros, o al menos TRES AVEMARÍAS. Esta devoción  a la Santísima Virgen ha de ayudarnos a ser más piadosos nunca ampararnos en esta
devoción para vivir una vida de indiferencia religiosa.
La devoción a la virgen del Carmen nos obliga a vivir como dignos hijos de tal Madre. Así lo entendieron San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, Santa Magdalena de Pazzis, Santa Teresita de Jesús y muchos otros santos, tanto de la Orden Carmelita como sin pertenecer a la misma.

DIA OCTAVO

REFLEXIÓN DEL DÍA
Actualidad de la Devoción del Santo Escapulario.  Qué dice al cristiano de hoy la devoción del Carmen concretada en el santo Escapulario? Si el Escapulario se sigue considerando como la expresión de un tierno amor a la Virgen María, avalado con el tesoro de vida de siete siglos de existencia y supone para el que lo lleva un compromiso de imitación de nuestra Madre, no cabe duda que entra de lleno entre los valores devocionales dignos de conservar en nuestro tiempo, máxime cuando, tanto por su forma externa - escapulario pequeño o medalla- como por su contenido religioso y teológico, se adapta a la línea de sencillez y naturalidad con que el pueblo sencillo acepta las cosas de Dios.  Dice Pío XII en la carta que dirigió a los Carmelitas con motivo del VII centenario del Escapulario: Espejo de humildad, compendio de modestia y candor, simbolismo elocuente de la oración, con la cual invocamos el auxilio divino y símbolo de la consagración al Corazón Sagrado de la Virgen Inmaculada.

DIA NOVENO

REFLEXIÓN DEL DÍA
El Escapulario y la Consagración a María  El Escapulario es también un signo de consagración a María. La consagración implica pertenencia a Nuestra Señora, estar al servicio de Ella, como un hijo con su madre, y fidelidad a través de la imitación, que nos lleva a través de María a una intimidad con Cristo y con su
Padre. No puede haber verdadera devoción mariana sin imitación, y el Escapulario es un continuo recuerdo de que debemos imitar la fe. la humildad. la pureza, la obediencia y el amor de María. Amar el Escapulario es amar a María. Amar a María es seguirla en su fidelidad a la voluntad de Dios. Amar a María significa imitación de María. La devoción al Escapulario no puede tener un sentido puramente sentimental, sino de entrega, de imitación, de consagración
a María y por María a Jesús.

Se dice la ORACIÓN FINAL

Te suplicamos, Señor, que la poderosa intercesión de la Santísima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.