¿NO ESTOY YO AQUÍ QUE SOY TU MADRE?
“SÁBELO, TEN POR CIERTO, HIJO MÍO EL MÁS PEQUEÑO, QUE YO SOY LA PERFECTA SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA, MADRE DEL VERDADERÍSIMO DIOS POR QUIEN SE VIVE, EL CREADOR DE LAS PERSONAS, EL DUEÑO DE LA CERCANÍA Y DE LA INMEDIACIÓN, EL DUEÑO DEL CIELO, EL DUEÑO DE LA TIERRA, MUCHO DESEO QUE AQUÍ ME LEVANTEN MI CASITA SAGRADA, EN DONDE LO MOSTRARÉ, LO ENSALZARÉ AL PONERLO DE MANIFIESTO: LO DARÉ A LAS GENTES EN TODO MI AMOR PERSONAL, EN MI MIRADA COMPASIVA, EN MI AUXILIO, EN MI SALVACIÓN: PORQUE YO EN VERDAD SOY VUESTRA MADRE COMPASIVA, TUYA Y DE TODOS LOS HOMBRES QUE EN ESTA TIERRA ESTÁIS EN UNO, Y DE LAS DEMÁS VARIADAS ESTIRPES DE HOMBRES, MIS AMADORES, LOS QUE A MÍ CLAMEN, LOS QUE ME BUSQUEN, LOS QUE CONFÍEN EN MÍ, PORQUE ALLÍ LES ESCUCHARÉ SU LLANTO, SU TRISTEZA, PARA REMEDIAR PARA CURAR TODAS SUS DIFERENTES PENAS, SUS MISERIAS, SUS DOLORES…". "ESCUCHA, PÓNLO EN TU CORAZÓN, HIJO MÍO EL MENOR, QUE NO ES NADA LO QUE TE ESPANTÓ, LO QUE TE AFLIGIÓ, QUE NO SE PERTURBE TU ROSTRO, TU CORAZÓN; NO TEMAS ESTA ENFERMEDAD NI NINGUNA OTRA ENFERMEDAD, NI COSA PUNZANTE, AFLICTIVA. ¿NO ESTOY AQUÍ, YO, QUE SOY TU MADRE? ¿NO ESTÁS BAJO MI SOMBRA Y RESGUARDO? ¿NO SOY, YO LA FUENTE DE TU ALEGRÍA? ¿NO ESTÁS EN EL HUECO DE MI MANTO, EN EL CRUCE DE MIS BRAZOS? ¿TIENES NECESIDAD DE ALGUNA OTRA COSA?. QUE NINGUNA OTRA COSA TE AFLIJA, TE PERTURBE; …” Palabras de Nuestra Señora de Guadalupe a San Juan Diego, tomadas del Nican Mopohua.

viernes, 10 de julio de 2020

BREVE HISTORIA DE LA DEVOCIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN


 El Carmelo es una cadena montañosa de Israel que, partiendo de la región de Samaria, acaba por hundirse en el Mar Mediterráneo, cerca del puerto de Haifa.
Todas las montañas palestinas tienen sus recuerdos teofánicos (es decir de las manifestaciones de Dios), que las convierten en cumbres sagradas y místicas.

La advocación de la VIRGEN MARÍA, conocida como NUESTRA SEÑORA DE MONTE CARMELO, es conocida más comúnmente como la  VIRGEN DEL CARMEN y su denominación procede del llamado Monte Carmelo, nombre que deriva de la palabra Karmel o Al-Karem y que se podría traducir como 'jardín'.

Según tradición carmelita, el día de Pentecostés, ciertos    piadosos varones, que habían seguido la traza de vida de los Profetas Elías y Eliseo, abrazaron la fe cristiana; siendo ellos los primeros que levantaron un templo a la VIRGEN MARÍA en la cumbre del Monte Carmelo, en el lugar mismo desde donde Elías viera la nube, que figuraba la fecundidad de la Madre de Dios (1 Reyes 18, 44).

Estos religiosos se llamaron Hermanos de Santa María del Monte Carmelo, y pasaron a Europa en el siglo XIII, con los Cruzados, aprobando su regla Inocencio IV en 1245, bajo el generalato de San Simón Stock.

El 16 de julio de 1251, la Virgen María se apareció a ese su fervoroso servidor, y le entregó el hábito que había de ser su signo distintivo. Inocencio bendijo ese hábito y le otorgó varios privilegios, no sólo para los religiosos de la Orden, sino también para todos los Cofrades de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Llevando éstos el escapulario, que es la reducción del que llevan los Carmelitas, participan de todos los méritos y oraciones de la Orden y pueden esperar de la Santísima Virgen verse pronto libres del Purgatorio, si hubieran sido fieles en observar las condiciones impuestas para su uso.


CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN


El devoto de la VIRGEN DEL CARMEN procurará cada día -cuando mejor pueda- hacer esta consagración a su Madre:

"!Oh, María, Reina y Madre del Carmelo!
Vengo hoy a consagrarme a Ti, pues toda mi vida es como un pequeño tributo por tantas gracias y beneficios como he recibido de Dios a través de tus manos.
Y porque Tú miras con ojos de particular benevolencia a los que visten tu Escapulario, te ruego que sostengas con tu fortaleza mi fragilidad, ilumines con tu sabiduría las tinieblas de mi mente y aumentes en mi la fe, la esperanza y la caridad, para que cada día pueda rendirle el tributo de mi humilde homenaje.

El santo Escapulario atraiga sobre mí tus miradas misericordiosas, sea para mi prenda de tu particular protección en las luchas de cada día y constantemente me recuerdes el deber de pensar en Ti y revestirme de tus virtudes.

De hoy en adelante me esforzaré por vivir en suave unión con tu espíritu, ofrecerlo todo a Jesús por tu medio y convertir mi vida en imagen de tu humildad, caridad, paciencia, mansedumbre y espíritu de oración.

¡Oh, Madre amabilísima! Sostenme con tu amor indefectible, a fin de que a mí, pecador indigno, me sea concedido un día cambiar tu escapulario por el eterno vestido nupcial y habitar contigo y con los santos del Carmelo en el reino de tu Hijo".
Amén

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN


NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Y LAS ALMAS DEL PURGATORIO


 Según las Sagradas Escritura, el único SALVADOR Y REDENTOR ES JESUCRISTO, pero no de las ánimas del purgatorio, sino de los vivos que lo acepten y reciban como su Señor y acepten su obra en la cruz.

 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Juan 3:16

Pero, la VIRGEN DEL CARMEN prometió liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al cielo, creencia que ha sido respaldada por los Pontífices. La iconografía principal de la Virgen la muestra portando dicho escapulario.

Por lo tanto, no podemos pasar por alto al ESCAPULARIO DE LA VIRGEN DEL CARMEN, porque es gracias a él que muchas almas, que se encuentran en el Purgatorio, se salvaron de la condenación eterna, según las promesas de la VIRGEN DEL CARMEN a SAN SIMÓN STOCK, sexto superior general de la Orden religiosa Carmelita durante los años 1245-1265[1], inglés, hombre de gran santidad y devoción, ante serias dificultades de la Orden, San Simón suplicaba diariamente la protección de María. Su oración fue escuchada, y “se le apareció la Bienaventurada VIRGEN, acompañada de una multitud de Ángeles, llevando en sus benditas manos el escapulario de la Orden y diciendo estas palabras:

“ÉSTE SERÁ PRIVILEGIO PARA TI Y TODOS LOS CARMELITAS; QUIEN MURIERE CON ÉL, NO PADECERÁ EL FUEGO ETERNO, ES DECIR, EL QUE CON ÉL MURIERE SE SALVARÁ”[2].

 La fecha y lugar de la aparición no se conocen con seguridad. Se habla de Londres, el 16 de julio de 1251. Siempre dentro del generalato de San Simón y antes de 1252, pues el 13 de enero de este año EL PAPA INOCENCIO IV emite la BULA "EX PARTE DILECTORUM" donde defiende a la Orden de los Carmelitas en este tema.
Sesenta y dos años después (1314), NUESTRA SEÑORA se apareció al PAPA JUAN XXII, que recogió sus palabras en la BULA "SACRATISSIMO UTI CULMINE" también llamada BULA SABATINA (3.III.1322):

“Si entre los religiosos o cofrades de esta orden hubiese algunos que al morir tengan que purgar sus pecados en la cárcel del purgatorio, yo, que soy la MADRE DE LA MISERICORDIA, descenderé al purgatorio el primer sábado después de su muerte, y lo libraré para conducirlo al Monte Santo de la Vida Eterna”.

¿Cuáles son las condiciones para recibir éste privilegio?

1.   Tener impuesto el escapulario. (Basta hacerlo una sola vez).
2.   Llevarlo puesto. Puede sustituirse por una medalla. (Lo comentaremos).
3.   Tanto la medalla como el escapulario deben estar bendecidos.
4.   Devoción a María; procurar imitarla; desear ser buenos hijos suyos. El escapulario son dos trocitos de tela que simbolizan una vestimenta. Y quien viste el hábito de María debe vivir como Ella, ejercitando las virtudes cristianas. De modo que el hábito-vestido vaya unido al hábito-virtud.
5.   Guardar la castidad propia de su estado. (La confesión recupera la situación perdida).
6.   Rezar el oficio parvo de nuestra Señora. Este rezo puede sustituirse por la abstinencia de carne los miércoles y sábados.

También se mencionan otras posibles sustituciones:

7.   El rezo del oficio divino
8.   O el rezo del Santo Rosario,
9.   O incluso hasta simplemente cinco o tres avemarías.

10.               Y por supuesto, asistir a la Eucaristía dominical, ojalá todos los días o cuando se pueda en la semana.
Tomado de la web  ángeles y santos

NOVENA BREVE A LA VIRGEN DEL CARMEN


ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

Te suplicamos, Señor, que la poderosa intercesión de la Virgen María, en su
advocación del Monte Carmelo, nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo, Monte de Salvación, que Vive y Reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.  Amén
.

Se dice la INTENCIÓN PERSONAL DE LA NOVENA

Se reza un PADRENUESTRO, un AVE MARÍA y un GLORIA

Se dice la ORACIÓN FINAL

Te suplicamos, Señor, que la poderosa intercesión de la Santísima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Día Primero

REFLEXIÓN DEL DÍA
Cómo empezó esta devoción. Hallándose San Simón Stock, carmelita inglés y General de la Orden de Carmelitas, en Londres el año 1251, el día 16 de julio, fue favorecido con la celestial aparición de la Santísima Virgen, quien, rodeada de innumerables ángeles y brillando con esplendores de cielo, le promete una singular benevolencia y protección a él y a su Orden, en prenda de lo cual le da el Escapulario del Carmen, diciendo: Recibe, amado hijo, el Escapulario de tu Orden, señal de mi confraternidad, privilegio para ti y para todos los carmelitas; todo el que muera con él se librará del fuego eterno. He aquí la señal de salvación,
salvación en los peligros, alianza de paz y de pacto sempiterno. El Papa Benedicto XIV dice: Creemos verdadera la visión y juzgamos que como tal debe ser admitida por todos.

Día Segundo

REFLEXIÓN DEL DÍA
Condiciones del santo Escapulario. Varios son los requisitos para obtener los privilegios del santo Escapulario: 1. Recibirlo de mano de un sacerdote autorizado para ello. 2. Ser inscrito en la Cofradía del Carmen. Se queda inscrito por el mismo hecho de imponérselo el sacerdote autorizado. 3º Llevarlo puesto en vida, y morir con el santo Escapulario puesto. No se crea, con todo, que por el solo hecho de llevar el Escapulario, sin hacer otra cosa, ni cooperar con nuestras buenas obras, se ha de salvar uno. Oigamos lo que dice San Simón  Stock: Hermanos, esforzaos en asegurar tu salvación con buenas obras y nunca desfallezcáis.

DIA TERCERO

REFLEXIÓN DEL DÍA
El Concilio Vaticano II y esta devoción. El número 67 de la Constitución sobre la Iglesia, del Concilio Vaticano II, dice: El Sacrosanto Sínodo enseña y en particular exhorta al mismo tiempo a todos los hijos de la Iglesia a que cultiven generosamente el culto, sobre todo, litúrgico, hacia la Bienaventurada Virgen, como también estimen mucho las prácticas y ejercicios de piedad hacia Ella, recomendados en el curso de los siglos por el Magisterio de la Iglesia.
El Papa Pablo VI, comentando este número de la Constitución de la Iglesia decía:
Entre las que creemos se han de contar el Rosario Mariano y el uso devoto del Escapulario del Carmen. (Congreso Mariano de Santo Domingo, 2-II-1965).

DÍA CUARTO

REFLEXIÓN DEL DÍA
El Privilegio sabatino. La Santísima Virgen en el año 1314 se apareció al Papa Juan XXII, diciéndole estas consoladoras palabras: Quiero que favorezcas a mi Orden de los Carmelitas, y les anuncies, conforme yo lo he alcanzado en el cielo, que los religiosos de ella, o los que por devoción entraren en mi Cofradía del Carmen, llevando puesto el Escapulario, guardando castidad conforme a su estado, y rezando el Oficio divino, o los que no saben leer, absteniéndose de comer de carne los miércoles y los sábados… Yo como Madre de Misericordia, con mis ruegos, oraciones, méritos y protección especial, les ayudaré para que, libres cuanto antes de sus penas, especialmente el sábado inmediato a la muerte de cada uno, sean trasladadas sus almas a la bienaventuranza.

DIA QUINTO

REFLEXIÓN DEL DÍA
El testimonio de los Romanos Pontífices. El Papa Juan XXII promulgó este favor del privilegio sabatino en la Bula llamada Sabatina, el día 3 de marzo de 1322; el Papa Paulo V, por decreto del 20 de enero de 1613, permitió a todos los religiosos Carmelitas predicar públicamente el favor revelado a Juan XXII: Se permite –dice el Decreto- a los padres carmelitas predicar al pueblo cristiano que puede piadosamente creer en la ayuda a las almas de los hermanos y cofrades muertos en caridad, que vistieron el hábito en la vida y guardaron castidad según su estado… que la Santísima Virgen ha de ayudarles con sus continuas
intercesiones, piadosos ruegos y méritos y protección especial después de su muerte, principalmente en el día del sábado, día que la Iglesia tiene consagrado a la Santísima Virgen. También San Pío X hace mención a este privilegio.

DIA SEXTO

REFLEXIÓN DEL DÍA
La Medalla Escapulario. Su Santidad Pío X, en el decreto que dio por medio del Santo Oficio (16-XII-1910), dijo: 1. Los fieles pueden suplir, una vez hecha la imposición del Escapulario, el Escapulario por una Medalla de metal que lleve por un lado la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y por el otro una imagen de la Santísima Virgen. 2. Equivale la Medalla en todo al Escapulario: favores espirituales, privilegios indulgencias, incluso el privilegio sabatino. 3. La medalla debe bendecirse - con una cruz es suficiente por un sacerdote facultado -, y en caso de pérdida o echada perder, la que la sustituya requiere la misma
bendición que la primera (no nueva imposición del escapulario). Los escapularios no necesitan nueva bendición en caso de pérdida o deterioro. 4.  Con una sola bendición pueden bendecirse varias medallas.

DIA SÉPTIMO

REFLEXIÓN DEL DÍA
Resumen de las obligaciones para el Escapulario o Medalla. De acuerdo con los documentos citados en estos días y otros, estas son las condiciones del santo Escapulario o de la Medalla-Escapulario: 1. Tener impuesto el Escapulario y llevarlo habitualmente. No debe quitarse nunca. 2. Guardar castidad conforme al estado de cada uno. 3. El rezo del Oficio Divino, o el Oficio Parvo, o siete Padrenuestros, o al menos TRES AVEMARÍAS. Esta devoción  a la Santísima Virgen ha de ayudarnos a ser más piadosos nunca ampararnos en esta
devoción para vivir una vida de indiferencia religiosa.
La devoción a la virgen del Carmen nos obliga a vivir como dignos hijos de tal Madre. Así lo entendieron San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, Santa Magdalena de Pazzis, Santa Teresita de Jesús y muchos otros santos, tanto de la Orden Carmelita como sin pertenecer a la misma.

DIA OCTAVO

REFLEXIÓN DEL DÍA
Actualidad de la Devoción del Santo Escapulario.  Qué dice al cristiano de hoy la devoción del Carmen concretada en el santo Escapulario? Si el Escapulario se sigue considerando como la expresión de un tierno amor a la Virgen María, avalado con el tesoro de vida de siete siglos de existencia y supone para el que lo lleva un compromiso de imitación de nuestra Madre, no cabe duda que entra de lleno entre los valores devocionales dignos de conservar en nuestro tiempo, máxime cuando, tanto por su forma externa - escapulario pequeño o medalla- como por su contenido religioso y teológico, se adapta a la línea de sencillez y naturalidad con que el pueblo sencillo acepta las cosas de Dios.  Dice Pío XII en la carta que dirigió a los Carmelitas con motivo del VII centenario del Escapulario: Espejo de humildad, compendio de modestia y candor, simbolismo elocuente de la oración, con la cual invocamos el auxilio divino y símbolo de la consagración al Corazón Sagrado de la Virgen Inmaculada.

DIA NOVENO

REFLEXIÓN DEL DÍA
El Escapulario y la Consagración a María  El Escapulario es también un signo de consagración a María. La consagración implica pertenencia a Nuestra Señora, estar al servicio de Ella, como un hijo con su madre, y fidelidad a través de la imitación, que nos lleva a través de María a una intimidad con Cristo y con su
Padre. No puede haber verdadera devoción mariana sin imitación, y el Escapulario es un continuo recuerdo de que debemos imitar la fe. la humildad. la pureza, la obediencia y el amor de María. Amar el Escapulario es amar a María. Amar a María es seguirla en su fidelidad a la voluntad de Dios. Amar a María significa imitación de María. La devoción al Escapulario no puede tener un sentido puramente sentimental, sino de entrega, de imitación, de consagración
a María y por María a Jesús.

Se dice la ORACIÓN FINAL

Te suplicamos, Señor, que la poderosa intercesión de la Santísima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.