¿NO ESTOY YO AQUÍ QUE SOY TU MADRE?
“SÁBELO, TEN POR CIERTO, HIJO MÍO EL MÁS PEQUEÑO, QUE YO SOY LA PERFECTA SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA, MADRE DEL VERDADERÍSIMO DIOS POR QUIEN SE VIVE, EL CREADOR DE LAS PERSONAS, EL DUEÑO DE LA CERCANÍA Y DE LA INMEDIACIÓN, EL DUEÑO DEL CIELO, EL DUEÑO DE LA TIERRA, MUCHO DESEO QUE AQUÍ ME LEVANTEN MI CASITA SAGRADA, EN DONDE LO MOSTRARÉ, LO ENSALZARÉ AL PONERLO DE MANIFIESTO: LO DARÉ A LAS GENTES EN TODO MI AMOR PERSONAL, EN MI MIRADA COMPASIVA, EN MI AUXILIO, EN MI SALVACIÓN: PORQUE YO EN VERDAD SOY VUESTRA MADRE COMPASIVA, TUYA Y DE TODOS LOS HOMBRES QUE EN ESTA TIERRA ESTÁIS EN UNO, Y DE LAS DEMÁS VARIADAS ESTIRPES DE HOMBRES, MIS AMADORES, LOS QUE A MÍ CLAMEN, LOS QUE ME BUSQUEN, LOS QUE CONFÍEN EN MÍ, PORQUE ALLÍ LES ESCUCHARÉ SU LLANTO, SU TRISTEZA, PARA REMEDIAR PARA CURAR TODAS SUS DIFERENTES PENAS, SUS MISERIAS, SUS DOLORES…". "ESCUCHA, PÓNLO EN TU CORAZÓN, HIJO MÍO EL MENOR, QUE NO ES NADA LO QUE TE ESPANTÓ, LO QUE TE AFLIGIÓ, QUE NO SE PERTURBE TU ROSTRO, TU CORAZÓN; NO TEMAS ESTA ENFERMEDAD NI NINGUNA OTRA ENFERMEDAD, NI COSA PUNZANTE, AFLICTIVA. ¿NO ESTOY AQUÍ, YO, QUE SOY TU MADRE? ¿NO ESTÁS BAJO MI SOMBRA Y RESGUARDO? ¿NO SOY, YO LA FUENTE DE TU ALEGRÍA? ¿NO ESTÁS EN EL HUECO DE MI MANTO, EN EL CRUCE DE MIS BRAZOS? ¿TIENES NECESIDAD DE ALGUNA OTRA COSA?. QUE NINGUNA OTRA COSA TE AFLIJA, TE PERTURBE; …” Palabras de Nuestra Señora de Guadalupe a San Juan Diego, tomadas del Nican Mopohua.

lunes, 9 de julio de 2012

LETANÍAS A LA VIRGEN DEL CARMEN



Señor ten piedad, Señor ten piedad    
Cristo ten piedad, Cristo ten piedad
Señor ten piedad, Señor ten piedad
Cristo óyenos, Cristo óyenos
Cristo escúchanos, Cristo escúchanos

Dios Padre celestial, Ten piedad de nosotros
Dios Hijo Redentor del mundo, Ten piedad de nosotros
Dios Espíritu Santo, Ten piedad de nosotros
Trinidad Santa, un solo Dios, Ten piedad de nosotros
Santa María, Madre de Dios, Ten piedad de nosotros

Madre del que busca a Dios, Ruega por nosotros
Madre del que rema para Dios, Ruega por nosotros
Madre del que mira al cielo, Ruega por nosotros
Madre del que busca la tierra, Ruega por nosotros
Virgen del horizonte abierto, Ruega por nosotros
Virgen que camina sobre las aguas, Ruega por nosotros
Virgen con el timón de la fe, Ruega por nosotros
Virgen con la vela de la esperanza, Ruega por nosotros
Virgen con la vela del amor, Ruega por nosotros
Virgen con la vela de la gracia, Ruega por nosotros
Virgen con el ancla del temor de Dios, Ruega por nosotros
Vencedora de toda tormenta, Ruega por nosotros
Vencedora de todo miedo, Ruega por nosotros
Vencedora en todo peligro, Ruega por nosotros
Reina de los océanos, Ruega por nosotros
Reina de los marineros, Ruega por nosotros
Reina de los que confían en Dios, Ruega por nosotros
Reina de los que se dejan empujar por Dios, Ruega por nosotros
Reina de los pescadores, Ruega por nosotros
Estrella de los mares, Ruega por nosotros
Estrella del anochecer, Ruega por nosotros
Estrella que da paso al amanecer, Ruega por nosotros
Estrella que guía a buen puerto, Ruega por nosotros
Estrella que ilumina la noche, Ruega por nosotros
Mano que calma la desorientación, Ruega por nosotros
Mano que cura las heridas, Ruega por nosotros
Mano que conduce hacia el destino, Ruega por nosotros
Mano que eleva el espíritu, Ruega por nosotros
Mano que levanta al abatido, Ruega por nosotros
Mano que socorre al perdido, Ruega por nosotros
Mano que empuja la barca de nuestra fe, Ruega por nosotros
Santa María, Virgen del Carmelo, Ruega por nosotros

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo. Escúchanos Señor
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo.
Perdónanos, Señor
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo.
Ten misericordia de nosotros pecadores.

ORACION FINAL
Señor; Tú, desde el estandarte de la cruz,
nos dejaste como compañera y Madre  a Santa María Virgen
Al celebrar su memoria, bajo la advocación del “Carmelo”
 te pedimos que bendigas  los surcos de nuestra vida.
Son constantes los tropiezos a nuestra fe
y los  contrastes y contradicciones
de nuestra vida cristiana.
Por ello mismo, te pedimos Señor, que la Virgen del Carmen salga a nuestro encuentro en toda circunstancia, para que siendo testigo de nuestro intento de seguirte y crecer en nuestra fidelidad al evangelio, pueda presentar ante Ti, Señor, nuestra súplica y nuestros deseos de alcanzar lo que más nos hace falta para llegar a ese fín.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

PETICIONES
1.   En nuestro navegar con la Iglesia. Ayúdanos Virgen del Carmen
2.   En nuestro miedo a profundizar las verdades de la fe.  Ayúdanos Virgen del Carmen
3.   En nuestra cobardía para hacer frente a las tormentas de cada día.  Ayúdanos Virgen del Carmen
4.   En nuestro intento  de quedarnos en firme tierra sin surcar mares para Dios.   Ayúdanos Virgen del Carmen
5.   En la tentación de dejar los remos de la fe, de la iglesia o la Eucaristía.   Ayúdanos Virgen del Carmen
6.   En la salud y en la enfermedad, en la muerte de nuestros seres queridos, en la riqueza y en la pobreza, en la juventud y en la vejez.  Ayúdanos Virgen del Carmen
Tomado de http://ekramesh.multiply.com/journal/

jueves, 5 de julio de 2012

JULIO, MES DE LA VIRGEN DEL CARMEN, BREVE HISTORIA DE LA DEVOCIÓN


El Carmelo es una cadena montañosa de Israel que, partiendo de la región de Samaria, acaba por hundirse en el Mar Mediterráneo, cerca del puerto de Haifa.
Todas las montañas palestinas tienen sus recuerdos teofánicos (es decir de las manifestaciones de Dios), que las convierten en cumbres sagradas y místicas.

La advocación de la VIRGEN MARÍA, conocida como NUESTRA SEÑORA DE MONTE CARMELO, es conocida más comúnmente como la  VIRGEN DEL CARMEN y su denominación procede del llamado Monte Carmelo, nombre que deriva de la palabra Karmel o Al-Karem y que se podría traducir como 'jardín'.

Según tradición carmelita, el día de Pentecostés, ciertos    piadosos varones, que habían seguido la traza de vida de los Profetas Elías y Eliseo, abrazaron la fe cristiana; siendo ellos los primeros que levantaron un templo a la VIRGEN MARÍA en la cumbre del Monte Carmelo, en el lugar mismo desde donde Elías viera la nube, que figuraba la fecundidad de la Madre de Dios (1 Reyes 18, 44).

Estos religiosos se llamaron Hermanos de Santa María del Monte Carmelo, y pasaron a Europa en el siglo XIII, con los Cruzados, aprobando su regla Inocencio IV en 1245, bajo el generalato de San Simón Stock.

El 16 de julio de 1251, la Virgen María se apareció a ese su fervoroso servidor, y le entregó el hábito que había de ser su signo distintivo. Inocencio bendijo ese hábito y le otorgó varios privilegios, no sólo para los religiosos de la Orden, sino también para todos los Cofrades de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Llevando éstos el escapulario, que es la reducción del que llevan los Carmelitas, participan de todos los méritos y oraciones de la Orden y pueden esperar de la Santísima Virgen verse pronto libres del Purgatorio, si hubieran sido fieles en observar las condiciones impuestas para su uso.

jueves, 21 de junio de 2012

CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSA DE JESUCRISTO



(rezar diariamente meditando)

Consciente de mi nada y de Tu Sublimidad, Misericordioso Salvador, me postro a Tus pies, y Te agradezco por la Gracia que has mostrado hacia mí, ingrata creatura.

Te agradezco especialmente por liberarme, mediante Tu Sangre Preciosa, del poder destructor de satanás.

En presencia de mi querida Madre María, mi Ángel Custodio, mi Santo patrono, y de toda la corte celestial, me consagro voluntariamente, con corazón sincero, oh queridísimo Jesús, a Tu Preciosa Sangre, por la cual has redimido al mundo del pecado, de la muerte y del infierno.

Te prometo, con la ayuda de Tu gracia y con mi mayor empeño, promover y propagar la devoción a Tu Sangre Preciosa, precio de nuestra redención, a fin de que Tu Sangre adorable sea honrada y glorificada por todos.

De esta manera, deseo reparar por mi deslealtad hacia Tu Preciosa Sangre de Amor, y compensarte por las muchas profanaciones que los hombres cometen en contra del Precioso Precio de su salvación.

¡Oh, si mis propios pecados, mi frialdad, y todos los actos irrespetuosos que he cometido contra Ti, oh Santa y Preciosa Sangre, pudieran ser borrados!
He aquí, querido Jesús, que te ofrezco el amor, el honor y la adoración que tu Santísima Madre, tus fieles discípulos y todos los Santos han ofrecido a Tu Preciosa Sangre. Te pido que olvides mi falta de fe y frialdad del pasado, y que perdones a todos los que te ofenden.

¡Oh Divino Salvador! rocíame a mí y a todos los hombres con Tu Preciosa Sangre, a fin de que te amemos, ¡oh Amor Crucificado, de ahora en adelante con todo nuestro corazón, y que dignamente honremos el Precio de nuestra salvación! Amén